Depende de varios factores como:
– El motivo de consulta.
– El compromiso del paciente.
– La frecuencia y la implicación en el proceso terapéutico.
También depende de la propia situación personal y económica. Puede ir desde la 5ª sesión, hasta la 20ª, incluso una terapia profunda de 80 sesiones.
Depende de cada persona. Dentro de la sesión se puede rebajar la intensidad con la que se siente la ansiedad, pero es necesario profundizar para ir a la raíz del problema.
Cuando una persona tiene fiebre o alguna dolencia fisiológica, acude al médico. Cuando alguien tiene cierto grado de dificultad emocional, mental, relacional o incluso existencial, acude a terapia psicoemocional. Aunque no es necesario tener dificultades para mejorar la calidad de vida y el autoconocimiento.
La frecuencia más recomendada, sobre todo al inicio del proceso terapéutico, es semanal. Ya que permite crear una relación o vínculo estable, de confianza y de seguridad. También facilita mantener una cierta continuidad y profundidad en el trabajo. Aunque un factor influyente puede ser el económico y la disponibilidad por parte del paciente.
La duración de un proceso terapéutico varía mucho según la persona, el motivo de consulta y el tipo de terapia.
Corto plazo, de 1 a 6 meses. O de 8 a 20 sesiones.
Mediano plazo, de 6 meses a 1 año. O de 24 sesiones a 44 sesiones.
A largo plazo, más de 1 año
Estoy formado en diferentes disciplinas como la Terapia Gestalt, la Terapia Corporal, T. Respiratoria, T. Sistémica como el I.F.S. (Sistema de Familias Internas) Nivel 1, y la T. Transpersonal.
La aplicación de las diferentes metodologías, va en función de las necesidades de la persona.
Trabajo desde una mirada humanista y experiencial. Integro los diferentes aspectos del ser humano como lo mental, emocional, corporal, energético y espiritual. A demás combino diferentes metodologías terapéuticas como:
- Terapia Corporal Integrativa
- Psicoterapia Respiratoria
- Gestalt
- Transpersonal
- Bioenergética
- Gestión consciente de la agresividad
- Si sientes ansiedad o estrés con cierta regularidad.
- Si en ocasiones te cuesta gestionar las emociones.
- Si repites relaciones o situaciones que te hacen sufrir.
- Si tienes la sensación de estar desconectado, incluso de tu cuerpo.
- Si te cuesta poner límites.
- Si te das cuenta tu gran exigencia o autoexigencia.
- Si estás atravesando una crisis personal o un cambio importante.
- Si buscas autoconocimiento, incluso vivir con mayor libertad, coherencia y autenticidad.
Es natural que surjan emociones, forma parte del proceso terapéutico y serán recogidas y acompañadas desde el respeto, la seguridad y el ritmo que necesites. No buscamos forzar ninguna experiencia, sino crear condiciones apropiadas para que puedas expresar y comprender aquello que precise ser atendido.
En algunas ocasiones incorporo metodologías de la terapia corporal y técnicas de respiración, en función de la necesidad del paciente.
En el cuerpo queda registrado la huella de nuestras experiencias no resueltas, emociones no expresadas y la manera en cómo nos relacionarnos. Incorporar el trabajo corporal y la respiración consciente permite ampliar la conciencia, liberar bloqueo, tensiones y acceder a recursos que, en ocasiones, son poco accesibles a través de la palabra.
La terapia es un camino de autoconocimiento y transformación donde te vas a ir dando cuenta que es lo que te está pasando. A lo largo del proceso vas a ir desarrollando una mayor conciencia de ti mismo, comprender y gestionar mejor tus emociones, recuperar tus propios recursos y encontrar una forma más saludable de relacionarte contigo, con los demás y con la vida.
No necesariamente. Muchas personas llegan a consulta con una sensación de malestar, ansiedad, bloqueo o insatisfacción, pero sin poder identificar claramente el origen. La terapia es un espacio para explorar lo que estás viviendo, darle comprensión y descubrir nuevas formas de afrontarlo. No necesitas saber que te pasa para dar el primer paso.
La primera sesión inicial, es un espacio para conocernos. Hablaremos de lo que necesites, de eso que estás viviendo y sintiendo, de aquello que te ha traído hasta aquí y resolveremos todas las dudas que puedas tener. También vamos a valorar juntos cuál puede ser el camino terapéutico más apropiado para ti.
No es necesario, a no ser que esa sea tu petición. La base del acompañamiento que facilito, es la terapia Gestalt junto con otras metodologías como la terapia corporal, la respiratoria o la sistémica entre otras. Cada proceso es diferente.
El trabajo corporal y la respiración son herramientas fundamentales, pero se integran respetando tus propias necesidades, tu momento vital y tu propio ritmo. No existe un protocolo fijo; cada sesión se adapta a la persona y a lo que necesite en ese momento.